¿Puede reconocerse una incapacidad permanente total por fibromialgia? Para responder es necesario valorar cómo afecta la enfermedad a la capacidad para realizar el trabajo habitual. La Sentencia 702/2026 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 9 de julio de 2026, recurso 127/2026, reconoce una incapacidad permanente total a una cajera reponedora, atendiendo a sus limitaciones y a las exigencias físicas de su profesión.
Hechos
- La trabajadora prestaba servicios como cajera reponedora en un supermercado.
- Padecía fibromialgia y otras patologías, entre ellas síndrome de fatiga crónica, discopatía cervical, tendinitis del supraespinoso, síndrome del túnel carpiano bilateral y trastorno de ansiedad.
- El INSS denegó la incapacidad permanente y desestimó la reclamación previa.
- El Juzgado de lo Social también desestimó su demanda.
- La trabajadora recurrió ante el TSJ de Madrid.
¿Qué es la incapacidad permanente total?
La incapacidad permanente total es la que impide realizar todas o las tareas fundamentales de la profesión habitual, aunque la persona pueda dedicarse a otra distinta. Por tanto, no exige acreditar que se está incapacitado para cualquier trabajo, sino que las limitaciones impiden desarrollar las funciones esenciales de la profesión habitual.
Esta diferencia es relevante cuando se solicita una incapacidad: poder realizar alguna actividad laboral no significa necesariamente poder continuar en la profesión que se venía desempeñando.
¿Qué solución da el TSJ de Madrid?
El Tribunal estima parcialmente el recurso y reconoce la incapacidad permanente total. La Sala distingue las exigencias de las tareas de caja de las de reposición. Estas últimas requieren manejo de cargas, movimientos repetidos y permanecer de pie en movimiento. El informe médico valorado señalaba limitaciones para actividades que exigieran un esfuerzo físico moderado. El Tribunal considera que esas limitaciones son incompatibles con las exigencias de reposición, de intensidad media-alta.
¿Tener fibromialgia supone que se reconozca una incapacidad?
El diagnóstico no determina por sí solo el reconocimiento de la incapacidad. Debe acreditarse su repercusión en la capacidad laboral y relacionarla con las tareas de la profesión habitual. La incapacidad permanente total se valora respecto de una profesión concreta. Por eso, una misma enfermedad puede tener consecuencias diferentes según las funciones que deba desarrollar la persona trabajadora.
Para preparar una reclamación, conviene que los informes médicos expliquen las limitaciones que produce la enfermedad. También es necesario describir el trabajo: qué esfuerzos exige, qué movimientos se repiten y qué tareas resultan difíciles o imposibles de mantener durante la jornada.
¿Por qué es importante esta sentencia?
La resolución muestra la importancia de valorar el conjunto de las funciones de la profesión habitual. Aunque algunas tareas pudieran ser compatibles con las limitaciones, las de reposición justificaron el reconocimiento de la incapacidad total. Para quien recibe una denegación, esto plantea una cuestión que merece estudiarse: ¿se han relacionado correctamente sus limitaciones médicas con las exigencias de su trabajo?
Conclusión
En una reclamación de incapacidad permanente, la documentación médica y la descripción de la profesión deben analizarse conjuntamente. Una relación de diagnósticos puede resultar insuficiente si no explica por qué la persona no puede desarrollar las tareas fundamentales de su trabajo.
Si padeces fibromialgia y te han denegado la incapacidad permanente, conviene revisar los informes médicos, las funciones de tu profesión y los motivos de la denegación para valorar las posibilidades de reclamar.
Si deseas realizar una consulta sobre este tipo de asuntos, puedes solicitar cita enviando un correo electrónico a silvia.gambarte@icam.es o llamando al 666 520 682.